viernes, noviembre 30

LA MAQUINA DE VISIÓN

El título se refiere a las implicaciones de la imagen virtual a partir de un fenómeno que el autor toma como ejemplo central: la invención previsible de lo que llama la "máquina de visión" o también, más adelante "el perceptrón", video cámara + computador que puede interpretar automáticamente, sin participación humana, el medio ambiente y no solo captarlo.

No se trata de algo lejano o hipotético pues ya los noticieros han anunciado lo hasta hace poco impensable: software que permite reconocer automáticamente la identidad de una persona entre un grupo o muchedumbre, en espacios públicos, prescindiendo ya de la necesidad de la valoración de un operador de carne y hueso. Su evolución lleva a una máquina ideal, culminante, como realización de las aspiraciones humanas implicitas en el desarrollo actual de la realidad virtual.

La máquina de visión tiene implicaciones que me interesan tales como la pregunta por nuestras imágenes mentales u "objetos mentales". El autor plantea que solo ahora emergen como tema científico pues motivan la pregunta sobre si son comparables a las imagenes sintéticas o virtuales guardadas en los computadores. Anticipa que pronto nuestras imagenes mentales serán proyectadas afuera con la ayuda del computador y perderán su aspecto incontrolable.

Este pensamiento me lleva a otro: nuestra reacción maravillada ante la realidad virtual se relaciona con una idea falsa: la diferencia escencial y metafisica arraigada en nuestro pensamiento entre máquina y ser humano. El humano no tiene escencialmente nada distinto a la máquina. El ser humano es una máquina programada, su voluntad autónoma tambien es un programa. Por eso las imágenes mentales u "objetos mentales" del ser humano no tienen nada diferente a las imagenes virtuales que puede generar el computador a partir de datos. La imagen virtual es igual a las imagenes de la memoria de las personas; imagen que tambien ha perdido algunos de los detalles percibidos por el ojo o cámara en primera instancia pues es en ambos casos abstracción, económicamente desprovista de cosas innecesarias y destinada a significar y simbolizar mas que a referenciar o describir.

Por eso las imagenes de computador, las imagenes de síntesis o virtuales son sorprendentes y no lo son. Mejor dicho, lo sorprendente en realidad es comprobar que el ser humano es máquina y no tanto que la máquina cada vez sea más humana.

VIRTUALIDAD = LENGUAJE = HUMANIDAD

Hay que plantear, frente al documento que lo virtual es la condición humana natural, independiente de la modernidad o ultramodernidad. "Virtual" es el lenguaje en geneal, lo humano. Bien se ha dicho que la cultura es como una inteligencia, un cerebro fuera del cuerpo. André Leroi-Gourham, antropologo muy famoso en "El Cerebro y la Mano" llama la atención sobre el extraordinario hecho de que el crecimiento del cerebro de los primates se detuvo en seco coincidencialmente cuando apareció en la lejana prehistoria el lenguaje, como si ese cerebro hubiera parado su desarrollo intracorporal para comenzar un desarrollo extracorporal.

Computadores y "virtualidad" son la continuación de este proceso continuo por el cual manos (la herramienta de piedra), pies (la rueda) ojos (la fotografía), cabeza (el lenguaje y la cultura) se extienden fuera del cuerpo y podrían llenar el "exterior" o hacer que los límites entre exterior e interior se pierdan o desdibujen. En realidad, creo, el fenómeno para señalar no es el de la progresiva erosión de lo "real" sino el de la progresiva erosión de lo "exterior" o que lo "exterior" está siendo "comido" por lo interior, lo perteneciente a la mente. También se puede decir que la esfera imaginaria del lenguaje esta llenando toda nuestra vida, proyectada desde un área relativamente nueva del cerebro, reemplazando otras formas de vivir que se realizaban en relación con algo "exterior". Ya que el ojo es el organo para conectarse con ese nuevo mundo que es lo interior volcado afuera aparece una metáfora ( en el otro documento) que habla de que el ojo, el globo ocular ahora encierra al hombre. La sensación que produce la idea es la de habitar nuestro propio ojo gigante en el que somos a la vez testigos y protagonistas.

Dentro de este fenómeno el autor habla también del tiempo. Para simplificar sus argumentos e interpretarlo en continuuidad con las ideas expresadas antes, lo que nos separa de lo "exterior" es el espacio (eso está allá) y el tiempo (eso sucedió antes). Pues la "telepresencia", el "tiempo real", esas características de la virtualidad actual, lo que hacen es eliminar la distancia, es decir, lo exterior, pues esas interacciones suceden a la velocidad del pensamiento o de la luz, como si fueran experiencias mentales o interiores. Aquí lo que pasa es lo dicho: la extención de lo interior hacia lo exterior y la toma o dominio de lo "exterior" por lo "interior".

La guerra como escenario de lo virtual es uno de los temas-ejemplo del autor: la guerra ahora no es real sino virtual. Puedo ampliar ese concepto un poco libremente pensando en la "guerra" diaria y alegando de paso que lo virtual no es un invento reciente. Empecemos por el vestido y por el vestido formal que oculta, junto con el carro la condición de humanidad demasiado humana, para crear, la virtualisima persona-institución. La empresa o institución usa "vestidos" y otras simulaciones y teatros para ocultar su sumamente humilde carnita y huesitos. Y el dinero. No hay nada más virtual. Es pura comunicación. Una discreta pero básica relación con lo "real" es propia muchas veces de lo virtual: el oro del banco que sustenta al billete. Oro que tambien es virtual y que tendrá su anclaje en el tránsito de alimentos, combustibles y máquinas en camiones y trenes. La seducción virtual, por chat, tienen su referencia, su anclaje en lo real, que le da peso e interés en la posibilidad de una follada "real" que implique el translado de uno de los dos en avión, carro o a pie. El sexo y el deseo, también se pueden calificar de "realidad virtual", más no, de alguna forma, ese otro cuerpo ajeno con el que uno se podría chocar y cuyo movimiento no depende de mi. La guerra virtual no tiene ningun peso si no tiene el respaldo "real" de un buen arsenal nuclear.

El 9-11 fue, por otra parte, burla máxima y conciente a la guerra sofisticada y presuntuosamente superior de los americanos. Las navajas de palo: un extremo de lo no virtual opuesto a lo virtualisimo y sofisticadísimo de la guerra americana. Lo supervirtual tiene su contra en lo superreal o superelemental.

El documento El Arte del Motor se parece mucho a este y lo refuerza. pasaré a El arte del motor que se relaciona mucho.

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